martes, 5 de enero de 2016

El joven que Dios está buscando hoy

La historia del pueblo de Israel puede resumirse en altas y bajas en su relación con Dios, a veces llenos de fuerza y poder, mientras que en otras, una sequía espiritual parecía que no tendría final.

 Sin embargo, un punto importante en esto es que Dios no se permitió abandonar a sus hijos. ¿Te parece si analizamos brevemente uno de estos casos y vemos cómo trabajó Dios con esta situación? 

Lo encontramos en 1 de Samuel 3:1

 “…y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.” 

 Este versículo aparece en contexto a la época en la que Samuel trabajaba con el sacerdote Elí en el Santuario. Por la débil dirección de Elí, tanto sus hijos como el pueblo, estaban en un enfriamiento espiritual, con cierta indiferencia a Dios. ¿Te suena parecido a nuestra realidad de siglo XXI?

 No echemos la culpa a nuestros dirigentes, sino a nuestra actitud personal. No podemos negar que cumplimos cabalmente las características de la iglesia Laodicea. Y al igual que el tiempo de Samuel, la palabra de Dios escasea. ¿Debiéramos contentarnos con cumplir las profecías y mantenernos en este estado de somnolencia?

 Veamos lo que sucedió. 1 Samuel 3: 19-21

 “Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras. Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová. Y Jehová volvió a aparecer en Silo; porque Jehová se manifestó a Samuel en Silo por la palabra de Jehová.” 

 Un joven que decidió ser fiel a Dios hizo la diferencia. De hecho, cuando este personaje fue llamado a servir era un niñito. ¿No sientes que este es un llamado para ti?

 ¿Eres joven?, Samuel también lo era. ¿La iglesia o tu comunidad es indiferente a la Palabra de Dios?, la situación de Samuel no fue diferente. ¿La influencia a tu alrededor es negativa o corruptora?, Samuel se enfrentó a eso desde niño.

 ¿Ves? No tenemos excusa. Tenemos la oportunidad de ayudar a nuestro pueblo a despertar. Levantemos la voz como Samuel, no dejemos “caer a tierra ninguna de las palabras” de Jehová. Proclamemos al mundo que Cristo viene pronto y ¿sabes cuál será el resultado? Jehová volverá a aparecer en nuestras comunidades, en nuestra iglesia, en nuestros hogares, en nuestros corazones; y lo mejor de todo, es que esta aparición no será simplemente espiritual, sino que pronto tendrá su final realización cuando lo veamos aparecer en las nubes de los cielos.

 Despierta, levántate, tu eres el joven que Dios está buscando hoy.

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