martes, 12 de enero de 2016

Caminar con Dios R-2

EL PRÓXIMO DILUVIO
  
Juan había salido de casa muy temprano con sus amigos, debido al pronóstico de lluvia que se esperaba, no querían mojarse del todo aunque todavía tenían que caminar una larga distancia para llegar a la parada de autobús.Caminaron un buen tiempo sin que nada sucediera hasta que empezaron a ver que lluvia caía del cielo, una gota, dos gotas, ¡miles de gotas al mismo tiempo!; se escuchaban resonar como si no hubiese quien la parase, la lluvia estaba decidida, por montones y montones inundaba sus cuerpos, se resignaron, se dieron por vencidos; la lluvia no pararía ni aunque ellos pidieran que los cielos fueran cerrados.

 
El versículo dice: “Y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán”. (Ezequiel 34:26)
Así como es enviada lluvia para regar los campos para el tiempo de la siega habiendo dado estos fruto, Dios se propone derramar lluvias de bendición sobre su pueblo. Para los que hayan creído en Él será el momento de “resignación” más esperado de todos porque el que haya estado con Dios, la única cosa natural que sucederá será su Santo Espíritu.

En la Biblia existen dos tipos de diluvios. Dios dijo en Génesis 9:11 que no destruiría más la tierra por medio de un diluvio ¿por qué entonces habría de haber otro diluvio? La respuesta es sencilla: porque por medio del Espíritu Santo, Dios inundará la tierra (Considerar Joel 2:23-31) y toda ella será cubierta de su gloria.

Pero ¿sobre quiénes Dios está dispuesto a derramar su Santo Espíritu? Sobre aquellos que le obedecen (1 Juan 3:21-24) No como en el principio que los hombres a causa de su maldad se inundaron  (Génesis 6:5)  

Pero será en el segundo a causa de los fieles que otros conocerán de Él (ver la palabra “profetizar” encontrada en Hechos cap. 3), por tanto los justos deberán creer en el diluvio que se aproxima aunque los impíos no quieran aceptar realmente lo que está sucediendo,  "como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento,  hasta el día en que Noé entro en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre”(Mateo 24:37-39) Estos mismos andarán vagando en sus pecados sin saber que por medio de “la oración y la confesión de nuestros pecados” es que “debemos preparar el camino del rey” (CPI, 594.4) (considerar Hechos 3:19,20). Mientras nos entregamos a Él apartémonos de nuestros pecados e imploremos por su Santo Espíritu para que al hacer la obra de Dios nosotros llevemos mucho fruto “porque separados de Mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). La promesa se cumplirá, eso ¡es seguro! Pero sólo en aquellos que la reclaman.

“Con Dios caminó Noé” (Génesis 6:9) y disfrutó de las bendiciones del diluvio. Mientras adelantamos la Venida del Señor ¿quieres tu caminar con ÉL? “Porque el derramamiento del Espíritu Santo no parará ni aunque se pidiera que los cielos fueran cerrados.”




Fotos tomadas de: 
http://pulso.um.edu.mx/pulso/


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