sábado, 31 de octubre de 2015

Día de muertos- Tradición o engaño?

En estas fechas muchas familias acostumbran a poner la ofrenda de día de muertos, para recibir a sus seres queridos del más allá según la creencia. Ahora la pregunta es: ¿Tú crees que ellos regresan?

La Biblia dice en Eclesiastés 9:5. “Porque los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto”;  el ser humano es un ser mortal, mientras tiene vida, sabe que en algún momento morirá y después de llegar a ella no tienen conciencia en absoluto, como también nos dice Eclesiastés 9:5.” Los muertos nada saben”.

¿Si tenemos la creencia de que los muertos regresan, porque lo creo? Por tradición, por creencias familiares o ¿cuál es el fundamento de esta creencia?
Sin duda muchos tienen esta creencia por herencia familiar, y las mismas costumbres mundanales las promueven, sin embargo recordemos que la Biblia nos habla sobre los ángeles de satanás en  2 Corintios 11: 13, 14. "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz". Satanás no mostrara su verdadera cara al querernos engañar, porque de mostrarla huiríamos con rapidez de él, es por ello que disfraza sus mentiras con cosas que parecieran buenas, o de las cuales tendrán gran impacto en nosotros como nuestros seres queridos.

¿Entonces que pasa después de morir? La Biblia relaciona la muerte como un sueño, mencionando alrededor de 50 veces en la Biblia, dentro de un pasaje Jesús hace referencia con su amigo Lázaro diciendo: “Nuestro amigo Lázaro está descansando, pero yo me voy allá para despertarlo del sueño”(Juan 11:11).  La muerte es solo un sueño, en donde perdemos sentido de todo y su existencia termina. Así lo dice Salmos 104:29 “Les quitas el aliento, dejan de ser, y vuelven al polvo”.

Dentro de una ofrenda dedicada a los muertos tienen representaciones sobre el inframundo y lugares supuestos de donde vienen los muertos, la Biblia es muy clara respecto a este tema diciéndonos que se queda su cuerpo en el sepulcro y se convierte en polvo, no va al cielo ni a ningún otro lugar, y allí permanece inconsciente. Tal como la Biblia hace referencia respecto con David: “David murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta hoy… Porque David no subió al cielo” (Hechos 2:29,34).

 Por cuanto son engaños de Satanás el pensar que los espíritus de los muertos vienen a nosotros, Dios prohíbe terminantemente el intento de hablar con los muertos en  Deuteronomio 18:10-12 “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,  ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.”


Ahora abriguemos la esperanza en la Segunda venida de Dios con la siguiente promesa que Dios tiene para nosotros. “Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús. (1 Tesalonicenses 4:13 y 14).

martes, 27 de octubre de 2015

Una derrota que fue la mayor victoria


Una derrota que fue la mayor victoria


Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Mateo 27:46), fueron una de las últimas palabras de aquel que cambió el rumbo de la historia.

Al entregar su preciosa vida, Cristo no fue fortalecido por un gozo de triunfo. Su corazón estaba quebrantado por la angustia y oprimido por la tristeza. Pero no fue el temor o el dolor de la muerte lo que causó su sufrimiento: fue el peso torturante del pecado del mundo, un sentido de su separación del amor de su Padre. Esto fue lo que quebrantó el corazón del Salvador y produjo su muerte tan pronto.
La naturaleza misma manifestó simpatía por la escena. El sol brilló claramente hasta el mediodía, cuando de repente pareció borrarse del cielo. Todo lo que rodeaba la cruz fue envuelto en tinieblas tan profundas como la más negra medianoche. Esta oscuridad sobrenatural duró tres horas completas.

Consumado es…Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu (Juan 19:30). Una luz envolvió la cruz y el rostro del Salvador brilló con una gloria semejante a la del sol. Inclinó entonces la cabeza sobre su pecho y murió. Los ángeles se regocijaron cuando el Salvador exclamó: “¡Consumado es!” El gran plan de redención se llevaría a cabo. Mediante una vida de obediencia, los hijos de Adán podían ser exaltados finalmente a la presencia de Dios.

Satanás estaba derrotado y sabía que su reino estaba perdido.

Hoy, mientras observamos nuestro entorno debemos de ser muy cuidadosos de la manera en cómo se nos disfraza el estado de los muertos,  o se le quita valor a la gran muerte que marcó historia en esta tierra. En la historia de la humanidad sólo ha existido una persona que ha vencido la muerte, y gracias a ello tú y yo hoy somos herederos de una vida eterna. Esta persona se llama Cristo Jesús.

Querido amigo JOAMI (Joven Adventista en Misión), te invitamos a que cada día busques la dirección de Dios, escudriña la escritura y comparte lo que has aprendido con alguien que esté dispuesto a escucharte.


Que Dios te bendiga, Cristo viene pronto. 

viernes, 23 de octubre de 2015

El padre muerto que apareció ante ellos

En estos días que mucho se habla de los muertos, he considerado importante compartir ésta reflexión especialmente para aquellos que decimos conocer el mensaje de los 3 ángeles.



Durante mucho tiempo pensé que el tema del “estado de los muertos” era completamente claro para los adventistas del séptimo día; sin embargo, hace un tiempo me encontré con esta cita de Elena G. de White en el libro Eventos de los últimos días en la página 160: 


 “Los santos deben obtener una comprensión cabal de la verdad presente, que deberán sostener por las Escrituras. Necesitan comprender lo referente a la condición de los muertos; porque aún les aparecerán espíritus de demonios que se darán por sus seres queridos y parientes, y les enseñarán que el día de reposo ha sido cambiado, y otras doctrinas ajenas a la Biblia.” 

 ¿Qué quiere decir esto? ¿Que algunos adventistas caerán en las trampas del enemigo por no tener claro este concepto? Realmente me convencí de que este tipo de manifestaciones no ocurrirían hasta los momentos críticos “del fin”, pero me llevé una gran sorpresa cuando en una de las iglesias a las que asistí escuché una interesante historia. 

Eran las 40 madrugadas de oración y unos hermanos pasaron al frente a agradecer porque Dios había contestado las oraciones por un familiar enfermo. El muchacho había estado en coma y de pronto una mañana había despertado desentubado y completamente restablecido. “¡Qué bendición!” Podríamos pensar, el detalle es que los doctores no habían retirado el tubo del muchacho, sino un señor que diariamente lo visitaba. 



Al investigar quién era éste personaje, los familiares descubrieron que había sido el padre del joven que hacía unos años había muerto. ¡Increíble! ¿verdad? Bueno, como te dije al principio, lo que más me sorprendió fue que nuestros hermanos adventistas agradecieran a Dios por haber enviado al “espíritu” de este señor a sanar al muchacho en el hospital. 

 ¿Qué podríamos decir? ¿Fue imaginación de los doctores y familiares que el muchacho se haya restablecido? ¿Fue un sueño que el padre muerto apareció? Ve lo que dice la Biblia:


 “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.” 
 2 Corintios 11: 14 

 Yo estoy convencida que sí apareció algo, que fue real lo que vieron esas personas, pero no fue el padre del muchacho, sino algún ángel caído tomando la forma de esa persona que murió. 

 De lo que también estoy segura es que como adventistas necesitamos hablar más de este asunto y ayudarnos mutuamente a que quede claro que “los muertos nada saben” (Ecl. 9:5). Y si aparece alguien, si un muerto llega a dar algún mensaje, no tengamos miedo de decir la verdad. De este conocimiento dependerá en gran medida la salvación eterna de muchas personas. Dios nos ayude a proclamar la verdad bíblica en este mundo que perece. 


 “Merced a los dos errores capitales, el de la inmortalidad del alma y el de la santidad del domingo, Satanás prenderá a los hombres en sus redes.” 
Eventos de los últimos días, pág. 161

martes, 20 de octubre de 2015

¡Jesús volverá!... Desde pequeña (o) lo escuché de mamá.

- ¡Buenos días doña Paula!
- ¡Buenos días muchacho! Ye le he puesto ofrenda a su mamá, como ustedes no creen. Así para que no se pierda esa almita.

Doña Paula y muchas personas quedan indignadas de que los cristianos protestantes, más aún los adventistas del séptimo día, no rendimos honor a nuestros muertos cuando se acercan las festividades de noviembre.

Doña Paula creía que hacía un favor a la familia, evitando que el alma de la abuela anduviese triste, solitaria rondando por ahí, porque su familia no le recuerda el día 2 de noviembre.

Sin embargo, a doña Paula le cuesta mucho entender que el legado de la abuela trasciende mucho más que el recordarla una vez al año con incienso y mucha comida bajo una fotografía suya.

Un corito para niños dice:

"Jesús volverá, todo ojo le verá [...] desde pequeña lo escuché, de mamá"

Allí reside el verdadero legado de la abuela, una mujer que enseñó a sus hijos que había una esperanza de que veríamos a nuestro Salvador, Cristo resucitado que vendrá por cada uno de sus hijos para darles vida eterna. Enseñanza que a su vez estamos aprendiendo los nietos y aún los primeros bisnietos.

¿Estamos tristes cuando recordamos a la abuela? Un poco, sí, pero sabemos que cuando una persona muere creyendo en Jesucristo como su único salvador, el morir le es ganancia <<Filipenses 1:21>>

La abuela, ya nada sabe. <<Eclesiastés 9:5>> Sin embargo tenemos el reto de pregonar las verdades de salvación, que ella nos enseñó a personas como doña Paula. Satanás está empeñado en hacer que nos fijemos en las cosas de este mundo, así, cuando miramos la celebración del día de los muertos, recordando a personas que nunca volverán en carne y hueso parece una celebración poco satisfactoria si la comparamos con la promesa de que los muertos en Cristo resucitarán primero <<1 Tesalonicenses 4:16>>

Este mundo está lleno de dolor y muerte, males que sólo serán vencidos cuando Cristo venga a restaurar la Tierra y a rescatar a su pueblo. Mientras tanto, es nuestro menester llevar las verdades de Salvación a todo el mundo.

Que en estas fechas, podamos ser un faro de luz, que alumbre esos corazones adoloridos, golpeados por las penas que el pecado ha provocado. Que en vez de inmiscuirnos en estas celebraciones, más allá del espiritismo implicado en las mismas, seamos un ejemplo de personas que se aferran a una promesa mucho mayor, de que toda esa muerte y dolor serán resueltos cuando Jesús vuelva por segunda vez a esta Tierra <<Apocalipsis 21:4>>

¿Tienes una "doña Paula" cerca de ti? ¿Estás preparado para compartirle promesas mucho mayores para su vida, que 24 horas de recuerdos por sus difuntos? ¿Estás preparado para compartirle las verdades de Salvación?

viernes, 16 de octubre de 2015

La muerte de mi amigo



Años atrás, mi más allegado amigo falleció repentinamente, era muy joven cuando murió. Al oír la noticia me quedé sin palabras, las lágrimas brotaron de mis ojos rápidamente y la tristeza fue inevitable. Meses después, observando algunas fotos de nosotros, sentí el dolor de no volver a verlo ni de poder oír su estridente risa. Muchos hemos tenido la terrible experiencia de perder un ser querido  pero ¡la muerte no es el fin de todo!

La Biblia es tan clara pues en 1a de Tesalonicenses 4:13-18 menciona: “ Hermanos, no queremos que se queden sin saber lo que pasa con los muertos, para que ustedes no se entristezcan como los otros, los que no tienen esperanza. Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también creemos que Dios va a resucitar con Jesús a los que murieron creyendo en él. Por esto les decimos a ustedes, como enseñanza del Señor, que nosotros, los que quedemos vivos hasta la venida del Señor, no nos adelantaremos a los que murieron. Porque se oirá una voz de mando, la voz de un arcángel y el sonido de la trompeta de Dios, y el Señor mismo bajará del cielo. Y los que murieron creyendo en Cristo, resucitarán primero; después, los que hayamos quedado vivos seremos llevados, juntamente con ellos, en las nubes, para encontrarnos con el Señor en el aire; y así estaremos con el Señor para siempre.  Anímense, pues, unos a otros con estas palabras.” ¡Amén!

Acepto que la voluntad de Dios en mi amigo fue su muerte, el no puede participar mas de lo que hay en este mundo (Eclesiastés 9:5,6), no puede hablarme, no puedo verlo, no puede manifestarse en algo o alguien porque ahora su cuerpo está en la tierra y su “aliento de vida”, que en un momento Dios le dio, ahora no existe más. (Eclesiastés 12:7). Simplemente no puede porque el único ser inmortal es Dios.
La naturaleza humana me permite llorar y sentirme triste ante la muerte de alguien, pero como hijos e hijas de Dios y como fieles creyentes de su Santa Palabra, no podemos caer en la desesperación, Dios nos consuela, nos fortalece, pero sobretodo nos da la promesa de vida eterna. 
La muerte de mi amigo no es un “adiós para siempre” sino un “hasta pronto”, sé que tengo la confianza de verlo resucitar en la segunda venida de Cristo.  

Estas siguientes semanas estaremos compartiendo contigo una creencia fundamental de la Biblia referente a la muerte y al estado de los muertos, no dejes de leer las entradas en el blog, te invito a compartirlas en tu muro y que el amor de Cristo te motive cada día. 

jueves, 15 de octubre de 2015

¿YA SE MURIÓ TU "YO"?

LA VIDA POR MEDIO DE LA MUERTE.
"El agricultor conserva el grano cuando lo arroja a la tierra. Del mismo modo será conservada aquella vida que se da generosamente al servicio de Dios y del hombre."

"La siembra enseña una lección de generosidad. 'El que siembra con generosidad, generosamente también segará' 2a. Corintios 9:6.
El Señor dice: 'Bienaventurados vosotros que sembráis junto a todas las aguas' Isaías 32:20. Sembrar junto a todas las aguas significa dar dondequiera que se necesite nuestra ayuda. Esto no será causa de pobreza. 'El que siembra generosamente, generosamente también segará'. Al esparcir la semilla, el sembrador multiplica. Del mismo modo, al compartir con otros aumentamos nuestras bendiciones. La promesa de Dios asegura abundancia, para que sigamos dando.
Más aún: al impartir bendiciones en esta vida, la gratitud del que las recibe prepara el corazón para recibir la verdad espiritual y se produce una cosecha para vida eterna.
Mediante la acción de echar el grano en la tierra, el Salvador representa su sacrificio por nosotros. 'A menos que el grano de trigo caiga en tierra y muera,' dice Él, 'queda solo, más si muere, lleva mucho fruto' Juan 12:24. Únicamente por medio del sacrificio de Cristo, la Simiente, podía obtenerse fruto para el Reino de Dios. De acuerdo con la ley del reino vegetal, la vida es resultado de la muerte.
Lo mismo ocurre con todos los que dan fruto como colaboradores con Cristo; el amor y el interés propios, deben perecer; la vida debe ser echada en el surco de la necesidad del mundo. Pero la ley del sacrificio del yo, es la ley de conservación propia. El agricultor conserva el grano cuando lo arroja a la tierra. Del mismo modo será conservada aquella vida que se da generosamente al servicio de Dios y del hombre."
 

Educación, pág. 68.
Elena G. de White

¿Qué esperamos para dar generosamente nuestra vida a Dios y servir a los demás?

viernes, 9 de octubre de 2015

Es hora de levantarnos

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16:33

¡Bienvenido a un nuevo día! Un día que, estoy seguro, quieres explotarlo al máximo con tus capacidades y talentos que Dios te ha dado. Espero te hayas levantado con una mentalidad positiva, con las ganas de ayudar a las personas, de servir a Dios y predicar sea un momento oportuno o no. Pero sabes, a Satanás no le gusta cuando tú inicias tu día con una mentalidad de ese tipo, claro está que él no puede saber lo que hay en tu mente, pero sí puede intuir y descifrar lo que tú reflejas… y justamente por eso, hará lo posible por arruinarte el día. Pero tranquilo, él no podrá avanzar contra ti si tú cada día te entregas con un corazón humilde ante Dios. Entonces, regresemos al versículo del principio. Este texto me encanta porque nos llena de esperanza. Si Jesús ya venció en la cruz, si Satanás fue derrotado completamente, ¿tendría sentido que nos dejemos vencer por él? ¿Que “tiremos la toalla” a mitad de guerra contra el enemigo? ¿Qué oigamos su voz diciendo que nunca podremos llegar a ser semejantes a Cristo? No está de más recordarte que un pensamiento tal es completamente equivocado, pues no estamos haciendo lo posible para agradar a Dios, si nos dejamos alimentar por “las cosas del mundo”, las cosas materiales que nos rodean, ambiciones, egocentrismo y mucho más todo esto nos impedirá reflejar el carácter de Jesús. Sin duda si intentas transformarte a semejanza de Cristo con tus propias fuerzas será difícil y prácticamente imposible de lograr, porque Satanás siempre estará ahí para hacerte explotar con algo. Pero sabes, gracias a Dios sí hay esperanza y en resumen esto tienes que hacer:
1- ser sincero y dejar todas tus faltas en las manos de Dios 
2- prepararte cada día para entregarte a él 
3- alimentarte de su Palabra Santa. 
4- estar siempre en comunicación con él (orar). 
5- testificar con lo que has aprendido de Dios.
Ya es tiempo de levantarnos y amar al prójimo como a nosotros mismos, ya es tiempo de reflejar a Jesús, ya es tiempo de leer la Biblia y ser agradecidos por todo lo que él hizo y hace por nosotros aún sin merecerlo. Recuerda que Dios es justo y sincero, él dice claramente: el que no es conmigo contra mí es. Agrademos a Dios con nuestros actos hoy y siempre.


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viernes, 2 de octubre de 2015

Semilla de vida eterna

Por medio de la parábola del sembrador, Cristo ilustra las cosas del reino de los cielos, y la obra que el gran Labrador hace por su pueblo. Aquel que dio la parábola de la semillita es el Soberano del cielo, y las mismas leyes que gobiernan la siembra de la semilla terrenal, rigen la siembra de la simiente de verdad.
El asunto de mayor importancia para vosotros es: ¿cómo trataréis mi mensaje? Dé vuestra aceptación o rechazamiento de él, depende vuestro destino eterno.


El terreno. Junto al camino
"Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado junto al camino".
La semilla sembrada a la vera del camino representa la palabra de Dios cuando cae en el corazón de un oyente desatento. Semejante al camino muy trillado, pisoteado por los pies de los hombres y las bestias, es el corazón que llega a transformarse en un camino para el tránsito del mundo, sus placeres y pecados

En pedregales
"Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo. Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal que venida la aflicción o la persecución por la palabra, luego se ofende".
 La semilla sembrada en lugares pedregosos encuentra poca profundidad de tierra. La planta brota rápidamente, pero la raíz no puede penetrar en la roca para encontrar el alimento que sostenga su crecimiento, y pronto muere. Muchos que profesan ser religiosos son oidores pedregosos. Así como la roca yace bajo la capa de tierra, el egoísmo del corazón natural yace debajo del terreno de sus buenos deseos y aspiraciones. No subyugan el amor propio. No han visto la excesiva pecaminosidad del pecado, y su corazón no se ha humillado por el sentimiento de su culpa. Esta clase puede ser fácilmente convencida, y parecen ser conversos inteligentes, pero tienen sólo una religión superficial.

Entre las espinas
"Y el que fue sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa".
La semilla del Evangelio a menudo cae entre las espinas y las malas hierbas; y si no hay una transformación moral en el corazón humano, si los viejos hábitos y prácticas y la vida pecaminosa anterior no se dejan atrás, si los atributos de Satanás no son extirpados del alma, la cosecha de trigo se ahoga. Las espinas llegarán a ser la cosecha, y exterminarán el trigo.
Las espinas del pecado crecen en cualquier terreno; no necesitan cultivo; pero la gracia debe ser cuidadosamente cultivada.

Si el corazón no está bajo el dominio de Dios, si el Espíritu Santo no obra incesantemente para refinar y ennoblecer el carácter, los viejos hábitos se revelarán en la vida. Los hombres pueden profesar creer el Evangelio; pero a menos que sean santificados por el Evangelio, su profesión no tiene valor. Si no ganan la victoria sobre el pecado, el pecado la obtendrá sobre ellos. Las espinas que han sido cortadas pero no desarraigadas crecen con presteza, hasta que el alma queda ahogada por ellas.

La preparación del terreno
Debe cultivarse el jardín del corazón. Debe abrirse el terreno por medio de un profundo arrepentimiento del pecado. Deben desarraigarse las satánicas plantas venenosas. Una vez que el terreno ha estado cubierto por las espinas, sólo se lo puede utilizar después de un trabajo diligente. Así también, sólo se pueden vencer las malas tendencias del corazón humano por medio de esfuerzos fervientes en el nombre de Jesús y con su poder. El Señor nos ordena por medio de su profeta: "Haced barbecho para vosotros, y no sembréis sobre espinas". "Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia".* Dios desea hacer en favor nuestro esta obra, y nos pide que cooperemos con él.

Los sembradores de la semilla tienen una obra que hacer en cuanto a preparar los corazones para que reciban el Evangelio. Se presenta la palabra con demasiado sermoneo y con muy poca obra de corazón a corazón. Se necesita un trabajo personal en favor de las almas de los perdidos. Debemos acercarnos a los hombres individualmente; y con la simpatía de Cristo hemos de tratar de despertar su interés en los grandes asuntos de la vida eterna. Quizá su corazón parezca tan duro como el camino transitado, y tal vez sea aparentemente un esfuerzo inútil presentarles al Salvador; pero aun cuando la lógica pueda no conmover, y los argumentos puedan resultar inútiles para convencer, el amor de Cristo, revelado en el ministerio personal, puede ablandar un corazón pétreo, de manera que la semilla de la verdad pueda arraigarse.
Palabras de vida del gran maestro
Elena G. De White


Contemplemos la impresionante escena. Miremos a la Majestad del cielo rodeada por los doce que había escogido. Está por apartarlos para su trabajo. Por estos débiles agentes, mediante su Palabra y Espíritu, se propone poner la salvación al alcance de todos. (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 16.)