miércoles, 30 de diciembre de 2015

ORACIÓN

ORACIÓN.

A veces, o muy seguido me pasa, tengo que escribir en este espacio pero me quedo en blanco, no llega nada, y es un poquito desesperante a veces.

Hoy mientras pasaba el tiempo "revisando" las redes sociales, me topé con la publicación de la página de JOAMI Alpinos, en la que te pedía que encontraras un símbolo de tu relación con Dios, pensé en dibujar, después me acordé que me cuesta apenas si dibujar una carita sonríente, así que decidí escribir, ¡ja! Sí, ya sé, soy muy simple, pero quería que no hubiera dudas de lo que querá decir, así que escribí, con letras grandes: "ORACIÓN", y me dispuse a tomarle una foto, luego de tomarla, me di cuenta que le faltaba algo, se notaba muy muy simple, así que decidí ir por pinturas, lo coloreé, no recordaba que desestresante es colorear, ví mi creación con agrado y tomé más fotos, quedé satisfecho, no soy Picasso, pero tengo bonita letra.
Cuando miré el reloj, habían pasado ya 55 minutos, ¡vaya! Y ni siquiera me di cuenta, me puse a reflexionar sobre cuanto tiempo me paso a veces haciendo cosas no tan importantes [no quiero decir que no hagas tu dibujo], pero si tan solo hubiera dedicado 55 minutos a la oración, quizá escribir algo en este blog sería más sencillo.
¿Cuántas cosas serían más fáciles si oraramos en todo momento? Pablo nos recomienda "orad sin cesar", Pablo sin duda es un ejemplo bárbaro de cómo dejar que Cristo tome el control de tu vida, y no lo hizo sino por medio de la oración. 
La oración es el único camino para "matar al yo" y que Cristo viva en nosotros, y si Cristo vive en nosotros entonces todas las cosas nos serían mucho más sencillas de comprender, porque hablamos justamente con quien conoce nuestra historia, de "pe a pa", de inicio a fin pues.
Pongamos en práctica el consejo de Pablo y oremos sin cesar, en todo momento, pregúntale todo a Dios, camina con Cristo siempre y entonces tú y yo estaremos en el camino que Enoc caminó, Enoc hablaba tanto con Dios, se sentía tan bien hablando con Dios y Dios con él, que un día, Dios se lo llevó para platicar sin interrupciones. Yo quiero un día platicar con Dios sin interrupciones, para siempre.

¡Debo comenzar a orar más!

Ora en este momento.

martes, 22 de diciembre de 2015

CAMINAR CON CRISTO R-1


   Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo. Efesios 2:5.

      Un viejecito cruzaba la calle con su bastón, no parecía nada veloz, ni mucho menos audaz...  la contención no paró en mí, me bajé del carro y lo ayudé; parecía ciego, así que, tomándolo del brazo, y poniéndome junto a él, cruzamos la calle juntos, luego era tiempo que subiera a la banqueta pero se rehusó, ¡no subiría a la banqueta! entonces vi la banqueta muy alta y pensé que le era difícil subir; pero caminando más adelante se había vuelto muy fácil; pero aún así se rehusó. Lo esquivaban los autos ¡estaba loco! era una vía muy transitada y peligrosa; por tanto, decidí no acompañarlo más, no caminaría a lado de él, porque nunca quiso caminar conmigo en la banqueta.
     El Señor le pide a su iglesia, ¡subir a la banqueta y caminar con Él! que busque un reavivamiento. ¡Por viejos o por necios no hemos de morir! Reavivamiento está relacionado con reavivar, que significa volver a la vida; y de acuerdo al New Oxford American Dictionary [Nuevo Diccionario Americano de Oxford], tiene algo que ver con el evangelismo. Se reaviva lo que está muerto ¿Pero por qué reavivar algo que se encuentra ya “vivo”? ¿Y por qué aplicarlo a una iglesia que, ha recibido ya, el don de la vida por medio de Cristo? (ver 1 Juan 5:13) 
     ¡Es que la iglesia no está viva, ni tiene a Cristo! Es algo mucho muy fuerte, pero “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.” (Mateo 12:30) y si no nos hemos entregado a Él de manera completa (ver Mateo 10:38; Juan 14:26) ¿qué clase de “Cristianismo” ejercemos? Y si Su iglesia es la que tiene los mandamientos de Dios, y el espíritu de profecía (ver Romanos 12:17; Apocalipsis 19:10), y si no andamos conforme a ellos ¿que clase de “Su iglesia” somos? No hablo de la iglesia en general, sino de aquellos que rehusan creer en Jesucristo.
     Creer en Jesucristo tiene que ver con “volver a la vida.”En la Biblia encontramos tres tipos de “volver a la vida”: uno en la  “resurrección” (ver Hechos 4:10, Mateo 27:64 ), otro en el “renacimiento” por medio del bautismo (ver Juan 3:5-7, Romanos 6:4)  y otro más en la  “glorificación” (1 Corintios 15:53); y en todos ellos la intención es vivir después del muerte. Pero por supuesto, entendemos que, antes de la muerte, existía vida, para que pudiera existir la muerte; así que, Dios “dio vida” a Adán (Ver Génesis 2:7), Adán dio muerte a la humanidad por medio del pecado (ver Romanos 5:12, 14), pero Cristo vuelve a dar vida por medio de su muerte y su resurrección (ver 1 Tesalonicenses 4:14) para que podamos “volver a ella.” El “Cristiano” que no tiene a Cristo se encuentra en un “Cristianismo muerto” y vacío; y no ha alcanzado a lo que ahora pertenece; Cristo. Y no tiene la vida, ni se encuentra vivo. 
     Seguir a Cristo en su resurrección, es encontrarse vivo. “Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.” Romanos 6:5.  “Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo.” Efesios 2:5. ¿Te gustaría hoy caminar juntamente con Él? 


Fotos tomadas de: 
http://pulso.um.edu.mx/pulso/





martes, 15 de diciembre de 2015

Mi gratitud y el mensaje del Primer Ángel

"Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" Apocalipsis 14: 7

El año 2015 comienza su agonía, y con él, todos los sucesos que, para bien o para mal, han cambiado nuestras vidas. Es normal que, como seres creados por Dios, tengamos la necesidad de agradecer a Dios por sus cuidados, sus bendiciones, por las pruebas y por su gracia para con nosotros y nuestros seres amados.

Durante el mes de diciembre la asistencia en las iglesias aumenta, personas que desaparecen todo el año vuelven a las iglesias en las últimas semanas decembrinas para agradecer o para buscar una segunda oportunidad con Dios, las últimas semanas del año son perfectas para proclamar el mensaje de salvación a personas que de hecho llegarán a nuestros templos en busca de compañía, de paz y de consuelo para sus angustiadas almas.

Debemos ser astutos, la gratitud que en nuestros corazones arde, debe trascender más allá de una ofrenda, más allá de asistir una semana entera a nuestros templos. Y es que esta misma gratitud, aprovechada de la manera correcta, es una oportunidad perfecta para abordar el mensaje triangélico desde el principio.

Nada más acorde con el mensaje del Primer Ángel que nuestra necesidad de agradecer a nuestro Dios por las bendiciones recibidas ya que, incluso antes de del agradecimiento como tal, es necesario reconocer al gran Yo Soy como nuestro creador, como nuestro sustentador, como el Todopoderoso que, además, ha diseñado ese plan tan complejo y maravilloso de Salvación.

La hora del juicio ha llegado, los nombres de cada persona que ha habitado este planeta (comenzando por Adán) están siendo pasados y siendo anotados, o no, en el libro de la vida. Nosotros como espectadores de este punto de inflexión en la historia de la redención, no nos queda más que reconocer el proceder justo y santo de nuestro Dios, quién ha dado la autoridad a Cristo (Juan 5:22), lo cual, es una gran noticia para nosotros, pues seremos enjuiciados por el mismo Cristo que ha dado su vida por amor a cada uno de nosotros.

Como siervos de Dios, el proclamar su pronta venida, es un placer, como el niño que anuncia el regreso de su padre cuando vuelve de un largo viaje. El mensaje de los 3 ángeles debe ser proclamado y, si nuestra gratitud es el motor que impulsa nuestro deseo de anunciarlo, comenzando por el mensaje del Primer Ángel, entonces, es una oportunidad que no debemos desaprovechar.

Las razones para estar agradecidos en un año, son incontables, como el número de moléculas de ATP que nuestros cuerpos han usado desde el 1 de enero, como el número de moléculas de oxígeno que han entrado a nuestros cuerpos, tan sólo hoy y como las estrellas que nos han hecho meditar en los cielos estrellados que Dios nos ha regalado. La creación de nuestro Dios, tan magnífica, que no nos queda más que rendirnos ante Jehová en solemne adoración.

Que nuestra gratitud pueda trascender los muros de nuestros templos en este fin de año, y que podamos aprovechar la oportunidad para anunciar que Cristo viene otra vez.