El día de hoy ha sido muy cansado...
Es de esos días donde todo el tiempo tienes sueño y ansías terminar tus actividades para irte a dormir tan pronto como se pueda... ¡Pero no! Hoy me toca escribir el blog...
Miré el mensaje que me advertía que debía escribir algo aquí, y dije: ¡Pues ya, a ver qué sale, con tal irme a dormir! Me senté frente a la computadora, puse un poco de música, mi Biblia está siempre al lado de la laptop...incliné el rostro y oré...
Pasaron varios minutos, hubo momentos, sobre todo al inicio donde me costó mucho hablar con Dios, le dije: -¿Sabes? [Obvio sabe, pensé], hoy estoy tan cansado que no tengo ganas de hacer mucho Señor...-
Le conté las cosas del día, lo que traía acumulado, mis preocupaciones del Congreso [por cierto, ¡inscríbanse!], hasta que fue fluyendo nuestra charla, poco a poco el cansancio o las ganas de dormir se fueron, y ahora estoy aquí en frente de esta cosa llamada blog para contarles algo que pueda motivarlos.
Reflexioné sobre todas nuestras tareas, y es que son muchas, entre la escuela, el cargo de la iglesia, los quehaceres de hogar que nos tocan, que de verdad hay días donde explotamos o sucumbimos ante tal carga... ¿Es válido sentirse cansado? ¡Por supuesto! Tanto que Jesús nos dijo: Para que no se cansen, echen sus cargas sobre mí, porque yo los voy a hacer descansar...
Entonces el cansancio no es una excusa válida para dejar de hacer algo, y menos si es para Jesús... Cuando nos sintamos cansados, recordemos que Jesús nos dice: ¡Hey Memo [o como te llames], pásame tu mochila de actividades, te voy a ayudar! Y justo en ese momento donde le pasas tu mochila a Jesús obtienes nuevas fuerzas y ánimos...
Cuando nos cansamos, somos peligrosos, y hasta decimos cosas feas, como: ¡Ya que lo hagan ellos, yo hice mucho ya! ¡Pues yo ya cumplí con mi parte [Y como soy un Conquistador fuerte y fiel, pues cumplo con la parte que me toca "nomás"]...
No permitamos que el cansancio no nos deje ver la mano de Jesús extendida pidiéndonos la mochila...
Después de darle tu mochila a Jesús, te dará la suya y un abrazo enorme, de esos que te aprietan tanto que te inyectan todo el ánimo posible...
¡Y ahora! Pues estamos listos para seguir cumpliendo nuestra misión, que es compartir a Jesús a quienes no lo conocen...
¡Quítate la mochila! Descansa en Jesús...
P.D. No me fui a dormir... :p ¡ya descansé!
Escuchen este canto... espero que los ayude :D
Que genial Guillermo, me siento totalmente identificado con este blog que escribiste... Si nos cansamos debemos entregar nuestras cargas a Cristo que como tu dices el la transformará en fuerza. Dios bendiga tu ministerio. Saludos desde Perú.
ResponderBorrarPD: Nos vemos en el congreso (Hasta cansarnos)
¡Nos vemos en el Congreso primero Dios! Y entonces hay que refugiarnos en Jesús para tomar las fuerzas necesarias.
BorrarMuy buen blog....... Ten por seguro que me a ayudado jejeje. :)
ResponderBorrarEn este día me sentía muy muy cansado
¡De eso se trataba Chucho, gracias a Dios!
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