martes, 29 de marzo de 2016

#GlobalYouthDay



El Pasado 19 de Marzo del 2016  Se llevo acabo el Día mundial De la Juventud. Jóvenes de diferentes partes del mundo, se reunieron  para reflejar el amor de Jesús a quienes no le conocen. JOAMI Alpinos estuvo presente también. Aquí un vídeo de las Actividades  que se realizaron en Puebla. 


#SOMOSSUVOZ






La propuesta del Día del Joven Adventista tiene mucho que ver con el tema joven de este año “El Mensaje Soy yo”. Este día el mensaje se predicará a través de las actitudes, acciones y gestos de nuestros jóvenes y demás miembros de la iglesia. Prepare un programa especial, de visitación, de hacer el bien al prójimo y de testificación con la propia vida. 

miércoles, 3 de febrero de 2016

Programa JA: Barro en sus manos (5 de Febrero)

Programa JA: Barro en sus manos
(5 de Febrero)



 Objetivo: enfatizar en los jóvenes la importancia de ser humildes y dejar que dirija nuestras vidas y que nos muestre el camino a seguir para estar junto con él en la eternidad.

 Preparativos previos: preparar un gran cartelón donde este escrito el tema “barro en sus manos” y colocar una imagen de Jesús realizando un utensilio de barro, dándole horma a este instrumento. Tener un video preparado sobre el trabajo que hace un alfarero.
 Ejercicio de canto: enseñar y cantar el canto “yo quiero ser un vaso de honra”

Bienvenida: pasaran 10 jóvenes al frente y en sus manos llevaran en un recipiente barro, plastilina o alguna sustancia que pueda moldearse, de manera que se pondrá una música y mientras esto pasa los jóvenes empezaran a moderar cada una de las letras que forman la palabra bienvenido, y al finalizar el canto todos levantaran sus creaciones y darán la bienvenida a los miembros de la iglesia. O también pueden pasar uno por uno llevando en sus manos ya la imagen de las letras simulando que están hechas de barro y puede leer una frase que hable sobre como DIOS nos
transforma y así formar la palabra bienvenido.
Lectura bíblica: jeremías 18:6. Se les da 2 o 3 minutos a los hermanos para memorizar y luego unísonos repiten el versículo.
 Dinámica:
1. Pida al grupo que opine sobre cuál es la obra más grande de Dios.
2. Coloque la caja con el espejo en un lugar donde se facilite la actividad. Diga al grupo que la caja contiene la obra más grande de Dios. Pregunte al grupo: ¿Qué creen que hay dentro de la caja? El grupo intentará adivinar su contenido.
3. Pida voluntarios que quieran mirar dentro de la caja. Hable con ellos aparte y explíqueles que podrán ver, pero no dirán lo que vieron dentro de la caja. Ya que en la caja hay un espejo, los participantes se verán ellos mismos y en ese momento reconocerán que la mayor obra de Dios son precisamente ellos.
 4. Enfatice la importancia que cada persona tiene para Dios.
 5. Compitan en grupos para encontrar pasajes bíblicos que tratan este tema.

Material:
Una caja con tapa y un espejo pegado al fondo.
 Tiempo: 10 minutos
 Objetivo:
Valorar a las personas como la mayor obra de la creación de Dios.
Desarrollo:
Jeremías 18–19
 Introducción:
En el capítulo 18 el profeta visita la casa del alfarero y le observa moldear el barro, mientras que en el capítulo 19 lleva una vasija terminada y la rompe en el valle de Himno. El primer acto es un cuadro de la gracia de Dios; el segundo, de su juicio. Al considerar al alfarero y el barro se puede ver un cuadro de nuestras vidas y relación con Dios. Cada objeto tiene su significado.

 I. Dios es el Alfarero
A. Una persona.
Nuestras vidas no están en las manos de alguna «fuerza» invisible o «destino» ciego; están en las manos de una Persona: el Dios todopoderoso. Dios no es simplemente nuestro Creador; es nuestro Padre y tiene un interés personal en nuestras vidas. Él es el Alfarero. Véase Isaías 64.8.

B. Poder.
El barro no puede moldearse a sí mismo; sólo Dios tiene el poder para dirigir nuestras vidas. Él aclara en 18.6–10 que es soberano sobre todas las personas. No podemos ser bendecidos si discutimos con Él o tratamos de decirle lo que tiene que hacer; véase Romanos 9.20–24. Por supuesto, esto no quiere decir que Dios es culpable de los pecados de los hombres ni de los fracasos de las naciones.

C. Un plan.
El alfarero tiene un plan perfecto para el barro; ve en su mente el producto terminado. Dios tiene un plan perfecto para nuestras vidas (Ro 12.1–2; Ef. 2.10; Filp 1.6). Nosotros no podemos ver el producto terminado, pero Él nos promete que es maravilloso (1 Co 2.9).

D. Paciencia.
El alfarero trabaja con paciencia con el barro, moldeando tiernamente su forma. Dios dirige con paciencia nuestras vidas, tratando de cumplir su voluntad. A menudo usa las manos de otros para ayudar a formarnos: padres, maestros, otros creyentes, incluso los que nos persiguen. Demora hacer un producto que valga la pena y Dios está dispuesto a esperar.

II. Nosotros somos el barro
A. Por supuesto, en el mensaje de Jeremías el barro representaba al pueblo de Judá, pero no nos equivocamos al aplicarlo a nuestras vidas.

B. Los creyentes son los vasos de Dios, moldeados por Él para contener el tesoro del evangelio (2 Ti 2.19–21; 2 Co 4.7; Hecho 9.15).

C. Los seres humanos están hechos de barro; el barro es polvo mezclado con agua. Somos polvo (Sal 103.14), pero el agua del Espíritu de Dios nos ha dado vida mediante la fe en Cristo.

D. El barro no tiene gran valor en sí mismo, pero puede convertirse en algo grande si lo moldean manos apropiadas y para el propósito apropiado. Nadie puede calcular el tremendo potencial en la vida de un individuo.

E. La cualidad más importante del barro es que se somete. Si no se somete a las manos del alfarero, se arruinará. El barro no se puede auto moldear; tiene que tener al alfarero.
F. No hay cristianos «de cosecha propia» en la voluntad de Dios. Cuando decimos «el barro no puede auto moldearse», no sugerimos que las personas no juegan ninguna parte en el Cumplimiento de la voluntad de Dios. No somos inactivos ni resignados, simples montones de barro en las manos de Dios. Él quiere que cooperemos en la oración, la meditación, la obediencia a su voluntad y al rendirnos a su toque tierno.

III. La vida es una rueda
A. El alfarero hace girar la rueda con rapidez y es el único que controla su velocidad.
B. A nuestras vidas como creyentes no las controlan la suerte ni la casualidad; Dios las controla. Él arregla las circunstancias de la vida que nos moldean.
C. Él fue quien dispuso que el joven José fuera a Egipto, donde sería moldeado como gobernante.
Tal vez nos preguntemos sobre las circunstancias de nuestras vidas y pensemos que Dios ha sido riguroso con nosotros, pero un día nos daremos cuenta de la verdad de Romanos 8.28 y afirmaremos que todas las cosas en efecto ayudaron a bien.

D. Lo más importante en cuanto a la rueda no es su tamaño (algunas vidas son más cortas que otras), sino su centro. Si la rueda está «centrada», todo estará equilibrado.

E. Cristo es el centro de la vida cristiana consagrada (Mt 6.33).

IV. Desobedecer estropea

A. Sería maravilloso si el barro siempre se sometiera a las manos del alfarero, pero este no es el caso. El profeta vio que la vasija se estropeó. ¿Tiró el alfarero el barro y empezó con un nuevo montón? No, lo volvió a hacer.
B. Este es un cuadro de la rebelión del hombre y su restauración por la gracia de Dios. ¿Por qué se estropeó el barro? Debido a que quería salirse con la suya (véase 18.11–12).
C. Cuán a menudo nosotros como cristianos estropeamos nuestras vidas haciendo nuestros planes fuera de la voluntad de Dios.
D. Si sólo pudiéramos ver el producto terminado que Dios ha planeado, nunca le
desobedeceríamos. Es triste, pero pensamos que sabemos más que Él acerca de la vida.
E. Dios en su gracia nos perdona y «nos hace de nuevo». Algunas veces usa pruebas difíciles para conseguir que nos sometamos.
F. Invirtió veinte años moldeando a Jacob, quien al final llegó a ser un instrumento útil.
G. Después de que estropearon sus vidas, Dios les dio una segunda oportunidad a David, Jonás y Pedro.
H. Primera de Juan 1.9 es una promesa maravillosa de perdón, pero no es una excusa para la desobediencia.

V. Las pruebas es el horno
A. Jeremías no menciona el horno del alfarero, pero tenía que estar allí. Ninguna vasija sirve para algo mientras no haya atravesado el horno.
B. El calor le da al barro fuerza y belleza, e incrementa su utilidad y valor.
C. La vida debe tener sus hornos.
D. Job atravesó el horno del dolor (Job 23.10) y 1 Pedro 4.12ss habla del horno de la persecución.
E. Los tres jóvenes hebreos fueron arrojados en el horno y descubrieron que el Alfarero estaba allí en el fuego con ellos (Dn 3.19–25).
F. Dios sabe exactamente cuánto calentar el horno; sabe exactamente cuántas pruebas podemos soportar (1 Co 10.13).
G. Los cristianos que han vivido protegidos, fuera de los hornos de Dios, se pierden muchas de las bendiciones de su gracia que reciben quienes han estado dispuestos a sufrir con Cristo y por Él.
H. Cuando las pruebas nos salen al paso, debemos rendirnos al Alfarero y permitirle que haga su voluntad.

VI. El juicio es la vasija quebrada
A. En 19.1–13 Jeremías se fue al valle de los hijos de Hinom, lugar que los judíos dedicaron a la adoración a los ídolos.
B. Algunos de los peores pecados en la historia judía se cometieron en ese lugar; véase 7.31. El nombre «hijos de Hinom» se escribía «ge-Hinom» y con el correr del tiempo se convirtió en «Gehenna», en griego, la palabra que usa el NT para el infierno.
C. El rey Josías convirtió este lugar idolátrico en el basurero de Jerusalén (2 R 23.10). Qué terrible cuadro del infierno: el eterno basurero del universo.
D. Esta vez el profeta trajo una vasija terminada y sosteniéndola ante los ancianos de la tierra predicó un sermón de juicio. «Vosotros os habéis olvidado de Dios y habéis adorado ídolos aquí. Vosotros habéis pecado contra su Palabra.
E. Pero viene pronto el día cuando este valle no será llamado “Tofet” (ardiente o inmundicia), sino “Valle de la Matanza”. El juicio se avecina sobre Judá». Entonces rompió la vasija y nunca más podría repararse.

F. Véanse los versículos 10–11. Una nación o la vida de un individuo pueden llegar al «punto sin regreso». Si el barro se endurece, ya no puede ser modelado. Qué importante es rendirse a Cristo en la vida
El Faraón de Egipto mostró un corazón duro ante los propósitos de Dios. Por lo tanto paso por Juicio.
G. Dios quiere que seamos instrumentos útiles. Una vasija no produce nada; sólo recibe, contiene y da. Recibimos sus bendiciones y se las damos a otros.
H. Todo lo que Dios pide es que estemos a su disposición, que seamos limpios y estemos vacíos.
I. Véase 2 Timoteo 2.19–21, donde Pablo nos advierte que nos apartemos del pecado. Si estamos demasiado llenos de nosotros mismos, Dios no puede llenarnos, y si no estamos llenos, no podemos darle nada a otros.

Conclusión:
Que el Señor nos ayude a ser vasijas de honor, apropiadas para el uso del Maestro. Si usted no se deja moldear por Dios, sufrirá perdida y se identifica con una persona que no tiene el Espíritu de Dios.

Canto final: el canto tema “yo quiero ser un vaso de honra”
Oración final: se invita a las personas que deseen que se ore por ellas para ser cambiados por nuestro Dios.



martes, 2 de febrero de 2016

R-3 Reavivamiento

"Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne" (Gálatas 5:16). 

Los árboles no caminan, pero sí crecen; #sé comounárbol. Como un “árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará” (Salmo 1:3).  

Cuando Cristo mencionó que debíamos permanecer en Él (S. Juan 15:4) no sólo dijo que llevaríamos frutos y que la ira de Dios no sería sobre nosotros (considerar v. 5) ... ¡nuestras peticiones serían accionadas! (ver v.7). Una acción “movible” del Espíritu debido a algo "permaneciente," estático, una acción “inmoviblemente movible.” Cuando Cristo prometió el Espíritu Santo, dijo que “estará en vosotros”   a diferencia de con vosotros**; es decir, que no solamente caminaríamos con Él, sino que andaríamos en Él. Cristo ascendería al cielo pero “por el Espíritu, el Salvador sería accesible a todos. En este sentido, estaría más cerca de ellos [de los discípulos] que si no hubiese ascendido a lo alto.—El Deseado de Todas las Gentes, 622, 623.{MGD 191.4}

La acción “movible” del Espíritu representa lo natural que surge del verdadero Cristiano. “Las oraciones, la exhortación y el discurso son frutos baratos que con frecuencia están juntos; pero los frutos que se manifiestan en buenas obras, cuidando a los necesitados, los huérfanos y las viudas, son frutos genuinos y crecen naturalmente en un buen árbol.”—Testimonies for the Church 2:24. – {MB 42.2} [La cursiva es mía] ¡No es entonces el fin la oración, sino el inicio!, porque “Sólo en respuesta a la oración debe esperarse un reavivamiento.” Mensajes Selectos 1:141 (1887).

“Deben realizarse un reavivamiento y una reforma bajo la ministración del Espíritu Santo.  Reavivamiento significa una vivificación de las facultades de la mente y del corazón, una resurrección de la muerte espiritual. Reforma significa una reorganización, un cambio en las ideas y teorías, hábitos y prácticas. La reforma no producirá los buenos frutos de justicia a menos que esté relacionada con el reavivamiento del Espíritu. El reavivamiento y la reforma han de efectuar su obra asignada y deben entremezclarse al hacer esta obra.” -The Review and Herald, 25 de febrero de 1902. {1MS 149.1} [La cursiva es mía].
“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:38). [La cursiva es mía]. Porque “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (S. Juan 12:24). Cristo muere, nosotros también, Cristo vive, nosotros también. Somos Cristianos, y hacemos lo que Cristo hace. (ver Jn 14:19). Permanecemos en Él como un buen árbol, y andamos en el Espíritu, a fin de no satisfacer los deseos de la carne. 


Al considerar qué cosas necesitas dejar para permanecer, y andar en  Él, y con arrepentimiento, oración, y humildad, y buenas acciones hacia a otros, ¿Te gustaría aceptarle hoy en tu corazón? 





** Ron E. M. Clouzet. La mayor necesidad del adventismo: el derramamiento del Espíritu Santo. Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2012. 

Fotos tomadas de: http://pulso.um.edu.mx/pulso/

miércoles, 20 de enero de 2016

Oración, la base del reavivamiento


 
La oración es vital para el reavivamiento, el crecimiento espiritual continuo y el poder en la testificación. De acuerdo con la Biblia, después de la ascensión de Cristo, los discípulos regresaron a Jerusalén y esperaron el cumplimiento del prometido don del Espíritu Santo. Lucas nos asegura que este período de espera fue una seria preparación. Dice que “éstos perseveraban unánimes en oración y ruego” (Hechos 1:14). Se dan en este versículo dos pasos preparatorios para recibir el don del Espíritu Santo. Primero, estaban unánimes; segundo, oraban mucho. Vamos a repasar las instrucciones dadas por inspiración, acerca de la relación  entre la oración, el don del Espíritu Santo y el reavivamiento. Lucas menciona que los discípulos continuaban en oración y súplica. La palabra “continuaban” sugiere que no solamente iban a la reunión de oración el miércoles de noche. En un período de diez días entre la ascensión de Cristo y el Pentecostés, el reunirse una noche para orar no le hace justicia a la imagen presentada en este versículo. Tal vez nos imaginamos con ello a los discípulos reuniéndose cada día para buscar en oración el cumplimiento de la promesa del Padre. Sin duda alguna también pasaron tiempo orando en forma privada por este Don. Sus oraciones ascendían continuamente al trono día tras día. La experiencia preparatoria de los discípulos es una importante lección para nosotros. No somos lo suficientemente serios en presentar nuestras oraciones ante Dios por el cumplimiento de su promesa de darnos el reavivamiento final que estará acompañado de la lluvia tardía. Creámoslo o no, Dios se desilusiona con nosotros porque no le rogamos lo suficiente en cuanto al reavivamiento y el don de su Espíritu. Dice Elena G. White: “No estamos suficientemente dispuestos a importunar al Señor con nuestras peticiones y pedirle el don del Espíritu Santo. El Señor quiere que lo importunemos con este asunto. Quiere que insistamos con nuestras peticiones ante el trono” (Eventos de los últimos días, p. 161). Repetidamente la sierva del Señor nos dice que oremos por el derramamiento del Espíritu. Nos dice que debemos orar, orar y orar. ¿Lo estamos haciendo?¿Oramos privadamente varias veces al día por un reavivamiento en nuestra vida personal y en la iglesia?¿Nos reunimos en grupos y oramos como lo hicieron los discípulos?¿Escuchamos oraciones por el derramamiento de la lluvia tardía durante las oraciones pastorales en el culto de adoración?¿Deseamos seriamente hacer lo que Dios nos dice?¿Deseamos seriamente recibir la lluvia tardía? La mensajera de Dios para la iglesia remanente tomaba en serio el reavivamiento. Probablemente conozcamos bien la siguiente declaración en Mensajes selectos, p. 141: “La mayor y más urgente de todas nuestras necesidades es la de un reavivamiento de la verdadera piedad en nuestro medio. Procurarlo debiera ser nuestra primera obra. Debe haber esfuerzos fervientes para obtener las bendiciones del Señor, no porque Dios no esté dispuesto a conferirnos sus bendiciones, sino por que no estamos preparados para recibirlas. Nuestro Padre celestial está más dispuesto a dar su  Espíritu Santo a los que se lo piden que los padres terrenales a dar buenas dádivas a sus hijos. Sin embargo, mediante la confesión, la humillación, el arrepentimiento y la oración ferviente, nos corresponde cumplir con las condiciones en virtud de las cuales ha prometido Dios concedernos su bendición. Sólo en respuesta a la oración debe esperarse un reavivamiento”. ¿Qué podemos hacer para alentarnos unos a otros a seguir esta instrucción del Señor? Podemos empezar poniendo el ejemplo cada uno de nosotros. Entremos seriamente a la experiencia de orar por el don prometido por Dios, de la manera como lo hicieron los discípulos. Creamos lo que Dios ha dicho, ¡y oremos!

Este artículo fue tomado de Reavivamiento y Reforma. (Julio de 2011). Ted Wilson.


martes, 12 de enero de 2016

Caminar con Dios R-2

EL PRÓXIMO DILUVIO
  
Juan había salido de casa muy temprano con sus amigos, debido al pronóstico de lluvia que se esperaba, no querían mojarse del todo aunque todavía tenían que caminar una larga distancia para llegar a la parada de autobús.Caminaron un buen tiempo sin que nada sucediera hasta que empezaron a ver que lluvia caía del cielo, una gota, dos gotas, ¡miles de gotas al mismo tiempo!; se escuchaban resonar como si no hubiese quien la parase, la lluvia estaba decidida, por montones y montones inundaba sus cuerpos, se resignaron, se dieron por vencidos; la lluvia no pararía ni aunque ellos pidieran que los cielos fueran cerrados.

 
El versículo dice: “Y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán”. (Ezequiel 34:26)
Así como es enviada lluvia para regar los campos para el tiempo de la siega habiendo dado estos fruto, Dios se propone derramar lluvias de bendición sobre su pueblo. Para los que hayan creído en Él será el momento de “resignación” más esperado de todos porque el que haya estado con Dios, la única cosa natural que sucederá será su Santo Espíritu.

En la Biblia existen dos tipos de diluvios. Dios dijo en Génesis 9:11 que no destruiría más la tierra por medio de un diluvio ¿por qué entonces habría de haber otro diluvio? La respuesta es sencilla: porque por medio del Espíritu Santo, Dios inundará la tierra (Considerar Joel 2:23-31) y toda ella será cubierta de su gloria.

Pero ¿sobre quiénes Dios está dispuesto a derramar su Santo Espíritu? Sobre aquellos que le obedecen (1 Juan 3:21-24) No como en el principio que los hombres a causa de su maldad se inundaron  (Génesis 6:5)  

Pero será en el segundo a causa de los fieles que otros conocerán de Él (ver la palabra “profetizar” encontrada en Hechos cap. 3), por tanto los justos deberán creer en el diluvio que se aproxima aunque los impíos no quieran aceptar realmente lo que está sucediendo,  "como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento,  hasta el día en que Noé entro en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre”(Mateo 24:37-39) Estos mismos andarán vagando en sus pecados sin saber que por medio de “la oración y la confesión de nuestros pecados” es que “debemos preparar el camino del rey” (CPI, 594.4) (considerar Hechos 3:19,20). Mientras nos entregamos a Él apartémonos de nuestros pecados e imploremos por su Santo Espíritu para que al hacer la obra de Dios nosotros llevemos mucho fruto “porque separados de Mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). La promesa se cumplirá, eso ¡es seguro! Pero sólo en aquellos que la reclaman.

“Con Dios caminó Noé” (Génesis 6:9) y disfrutó de las bendiciones del diluvio. Mientras adelantamos la Venida del Señor ¿quieres tu caminar con ÉL? “Porque el derramamiento del Espíritu Santo no parará ni aunque se pidiera que los cielos fueran cerrados.”




Fotos tomadas de: 
http://pulso.um.edu.mx/pulso/