"Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne" (Gálatas 5:16).
Los árboles no caminan, pero sí crecen; #sé comounárbol. Como un “árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará” (Salmo 1:3).
Cuando Cristo mencionó que debíamos permanecer en Él (S. Juan 15:4) no sólo dijo que llevaríamos frutos y que la ira de Dios no sería sobre nosotros (considerar v. 5) ... ¡nuestras peticiones serían accionadas! (ver v.7). Una acción “movible” del Espíritu debido a algo "permaneciente," estático, una acción “inmoviblemente movible.” Cuando Cristo prometió el Espíritu Santo, dijo que “estará en vosotros” a diferencia de con vosotros**; es decir, que no solamente caminaríamos con Él, sino que andaríamos en Él. Cristo ascendería al cielo pero “por el Espíritu, el Salvador sería accesible a todos. En este sentido, estaría más cerca de ellos [de los discípulos] que si no hubiese ascendido a lo alto.—El Deseado de Todas las Gentes, 622, 623.{MGD 191.4}
La acción “movible” del Espíritu representa lo natural que surge del verdadero Cristiano. “Las oraciones, la exhortación y el discurso son frutos baratos que con frecuencia están juntos; pero los frutos que se manifiestan en buenas obras, cuidando a los necesitados, los huérfanos y las viudas, son frutos genuinos y crecen naturalmente en un buen árbol.”—Testimonies for the Church 2:24. – {MB 42.2} [La cursiva es mía] ¡No es entonces el fin la oración, sino el inicio!, porque “Sólo en respuesta a la oración debe esperarse un reavivamiento.” Mensajes Selectos 1:141 (1887).
“Deben realizarse un reavivamiento y una reforma bajo la ministración del Espíritu Santo. Reavivamiento significa una vivificación de las facultades de la mente y del corazón, una resurrección de la muerte espiritual. Reforma significa una reorganización, un cambio en las ideas y teorías, hábitos y prácticas. La reforma no producirá los buenos frutos de justicia a menos que esté relacionada con el reavivamiento del Espíritu. El reavivamiento y la reforma han de efectuar su obra asignada y deben entremezclarse al hacer esta obra.” -The Review and Herald, 25 de febrero de 1902. {1MS 149.1} [La cursiva es mía].
“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:38). [La cursiva es mía]. Porque “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (S. Juan 12:24). Cristo muere, nosotros también, Cristo vive, nosotros también. Somos Cristianos, y hacemos lo que Cristo hace. (ver Jn 14:19). Permanecemos en Él como un buen árbol, y andamos en el Espíritu, a fin de no satisfacer los deseos de la carne.
Al considerar qué cosas necesitas dejar para permanecer, y andar en Él, y con arrepentimiento, oración, y humildad, y buenas acciones hacia a otros, ¿Te gustaría aceptarle hoy en tu corazón?
** Ron E. M. Clouzet. La mayor necesidad del adventismo: el derramamiento del Espíritu Santo. Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2012.
Fotos tomadas de: http://pulso.um.edu.mx/pulso/
Fotos tomadas de: http://pulso.um.edu.mx/pulso/
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