viernes, 30 de enero de 2015
Mansedumbre. Día 9
Siéntete libre de reclamar además otras promesas. Recuerda, todos los mandatos de Dios son habilitaciones
Alaba a Dios por la forma en que Jesús nos dejó ejemplo de cómo practicar la mansedumbre.
Alaba a Dios porque nos llama a aprender de él y porque al imitarlo podemos tener paz.
Alaba a Dios porque su mansedumbre nos hace grandes.
Alaba a Dios porque le enseña al humilde sus caminos.
Pide a Dios que te de su sabiduría mansa.
Pide a Dios que te enseñe cómo ser humilde y amable.
Ora a Dios porque te enseñe cómo levantar con mansedumbre y bondad a alguien que es débil y ha caído.
Pide al Señor que te enseñe a ser humilde y bondadoso aun con aquellos que no se muestran así para contigo.
Pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís… Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
Sant. 4:2; Juan 16:24
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