ORACIÓN.
A veces, o muy seguido me pasa, tengo que escribir en este espacio pero me quedo en blanco, no llega nada, y es un poquito desesperante a veces.
Hoy mientras pasaba el tiempo "revisando" las redes sociales, me topé con la publicación de la página de JOAMI Alpinos, en la que te pedía que encontraras un símbolo de tu relación con Dios, pensé en dibujar, después me acordé que me cuesta apenas si dibujar una carita sonríente, así que decidí escribir, ¡ja! Sí, ya sé, soy muy simple, pero quería que no hubiera dudas de lo que querá decir, así que escribí, con letras grandes: "ORACIÓN", y me dispuse a tomarle una foto, luego de tomarla, me di cuenta que le faltaba algo, se notaba muy muy simple, así que decidí ir por pinturas, lo coloreé, no recordaba que desestresante es colorear, ví mi creación con agrado y tomé más fotos, quedé satisfecho, no soy Picasso, pero tengo bonita letra.
Cuando miré el reloj, habían pasado ya 55 minutos, ¡vaya! Y ni siquiera me di cuenta, me puse a reflexionar sobre cuanto tiempo me paso a veces haciendo cosas no tan importantes [no quiero decir que no hagas tu dibujo], pero si tan solo hubiera dedicado 55 minutos a la oración, quizá escribir algo en este blog sería más sencillo.
¿Cuántas cosas serían más fáciles si oraramos en todo momento? Pablo nos recomienda "orad sin cesar", Pablo sin duda es un ejemplo bárbaro de cómo dejar que Cristo tome el control de tu vida, y no lo hizo sino por medio de la oración.
La oración es el único camino para "matar al yo" y que Cristo viva en nosotros, y si Cristo vive en nosotros entonces todas las cosas nos serían mucho más sencillas de comprender, porque hablamos justamente con quien conoce nuestra historia, de "pe a pa", de inicio a fin pues.
Pongamos en práctica el consejo de Pablo y oremos sin cesar, en todo momento, pregúntale todo a Dios, camina con Cristo siempre y entonces tú y yo estaremos en el camino que Enoc caminó, Enoc hablaba tanto con Dios, se sentía tan bien hablando con Dios y Dios con él, que un día, Dios se lo llevó para platicar sin interrupciones. Yo quiero un día platicar con Dios sin interrupciones, para siempre.
¡Debo comenzar a orar más!
Ora en este momento.

